Airif
Me gustaba mucho lo que mi Tho me hacía, pero por algún extraño motivo, no podía relajarme del todo. Por una parte, creo que el haber estado tanto tiempo “dormida”, lo cual sigo sin entender cómo, me ha despistado y no sabía bien qué estaba sintiendo en ese momento ni qué iba o podía suceder. Podría decir que había sido casi instintivo todo lo que estaba haciendo. Por otra parte, tenía miedo de que Junibi pudiese despertar de esa manera, no sabía aún en qué condiciones podía perder el control y no me apetecía experimentar con él. Notaba algo revolviéndose en mi interior.
-Tho… -susurré, intentando detenerle. Jadeaba, como él, pero no podía seguir así.
-¿Qué ocurre Ai…? –susurró besándome en el cuello.
-Para… por favor… -susurré dolida. No quería rechazarle pero mi miedo me podía.
Tho paró y me miró. Vio mi cara asustada y suspiró, sentándose a mi lado.
-¿No confías en mí…? –susurró mirándome a los ojos.
-No es en ti en quien no confío, sino en mí… temo perder el control… -susurré bajando la mirada.
-¿Qué quieres decir, Ai? –me incorporó y se sentó detrás de mí, rodeándome con sus brazos. Me sentí un poco más segura así.
Le conté todo lo que su maestro me dijo acerca de mis rarezas. Él escuchó, apoyándose sobre mi hombro mientras yo le relataba todo.
-Entiendo. –susurró Tho.- Te daré el tiempo que necesites para… bueno…
-Tampoco sé muy bien qué estaba pasando… -le miré y me devolvió la mirada.- ¿Qué significa…?
Thoran carraspeó y se quedó pensativo. Al rato volvió a mirarme y me sonrió.
-Cuando alguien… se siente atraído por otro alguien… hacen… el amor. –sus labios recorrían mi rostro y mi hombro entre besos mientras me explicaba.- Atraído o enamorado, aunque siempre he oído que hacer el amor con la persona que amas es mejor. –esta vez me besó en los labios, con dulzura. Me sonrió y yo le devolví la sonrisa.- ¿Entiendes lo que te he dicho?
-Creo que sí. –le devolví el beso.- Pero creo que no lo entenderé del todo hasta que lo pruebe. –le miré a los ojos.- ¿Duele…?
-Creo que la primera vez sí. Pero con el tiempo se pasa. –me acarició suavemente la mejilla.- Yo haría lo posible para que no te doliera.
-Gracias, Tho… -sonreí y le besé.
Nos dimos varios besos y luego en silencio nos miramos. Yo esperaba que él dijera algo y él debía esperar lo mismo de mí.
-¿Tienes hambre? –me preguntó dulce.
-Un poco. –susurré en el mismo tono.
En la mesilla de al lado de mi cama estaba la comida que Thoran debió haber traído antes, cuando me sentía mal por el ataque de Thira. Puso el plato sobre mis piernas y me dio algo de queso y pan que me había traído.
Me sentía algo decepcionaba, esperaba que me dijera que yo le gusto o que me quiere. Tal vez debería decírselo yo o considera que no hace falta. No sabía qué pensar.
-Oye Tho…
-Dime Ai.
-¿Cómo se hace el amor?
Thoran se atragantó y tosió. Luego me miró. Arqueé una ceja y él se sonrojó.
-Es que… es algo difícil de explicar… -susurró.- Digamos que yo te… -se intensificó su sonrojo.- te meto mi… mi…
-Tu… ¿qué? –pregunté inocente, no sabía qué podía ser.
-Algo que tengo yo y tú no. –me hacía gracia tan sonrojado. Me giré y le miré entero. Vi algo en su entrepierna que yo no tenía, imaginé que sería eso.
-Ya veo. ¿Y dónde dices que tienes que meter eso? –le miré y él no se atrevió a mirarme. Luego caí en la cuenta y recordé cuando noté su dedo en mi interior. Me sonrojé yo también y me tumbé, abrazándole.- Ya entiendo… ¿Y así se hace el amor? –él asintió.- ¿Tú has hecho el amor con alguna otra…?
-No, Ai. Con ninguna. –me empezó a acariciar la espalda y yo entrecerré los ojos.
-Me alegro… -susurré sonriendo, abrazándole más fuerte y relajándome.
Oímos un portazo abajo. Nos miramos algo confusos y nos vestimos con rapidez para ver quién había podido ser. Yo creí que podía ser Thira y sentí cómo algo se me revolvía en mi interior. Sacudí la cabeza y bajé junto a Thoran. Vimos a una chica castaña, con el pelo sobre los hombros y de ojos azules. Llevaba puesto un vestido oscuro, con extraños dibujos. Un cinturón sobre él azul, al igual que los guantes y unas hombreras también oscuras.
-Hola –saludó Thoran, sonriente.
-Oh, hola. –saludó la extraña.- No esperaba encontrar a nadie aquí. ¿Puedo saber vuestros nombres?
-Yo soy Thoran. –se auto señaló.- Y ella es Airif.
-¿Y tú, quién eres? –me causó buena impresión a primera vista.
-Yo me llamo Alyä. –se acercó un poco a nosotros.- ¿Podría quedarme aquí temporalmente? Tampoco sé si sois los dueños de esta posada, pero… supongo que debo preguntaros.
-Claro, Alyä, coge la habitación que quieras. Están por estas escaleras. –le indicó Tho.
-Y el tiempo que necesites. –le sonreí y me devolvió la sonrisa.
-Muchas gracias a los dos. –empezó a subir las escaleras.- Voy a acomodarme un poco y a descansar, luego nos vemos ¿vale?
-Vale –contestamos Tho y yo.
Vimos cómo Alyä desaparecía buscando una habitación en la que no hubiese ningún agujero enorme y le di un dulce beso a Thoran.
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Sé que es cortito, pero tengo sueño xD Mañana seguiré con el 10!!
Como se nota que en aquella época no había porno... por Airif, digo XD
ResponderEliminarBuen capi, esperando el siguiente ^^